¿Qué son las muelas del juicio?

Dentista operando

Las muelas del juicio son las terceras molares, también conocidas como cordales, que suelen crecer en edad más madura o cuando se tiene un juicio más desarrollado  (de allí su denominación), esto es, entre los 16 y 20 años de edad (otros sostienen entre 17 y 21 o, hasta los 25 años).

Al ser  las  últimas piezas en aparecer, viene a ser uno de  los problemas más frecuentes en los adultos, en lo que a salud bucodental se refiere, pues las dos terceras molares superiores y las dos inferiores, no cuentan  con  suficiente espacio para  emerger y desarrollarse con normalidad en la parte posterior de la boca, pudiendo salir torcidas o erupcionar solo parcialmente, es así que,  al quedar retenidas, la persona siente dolor al estar  hinchada la encía de  esa zona, y   queda en riesgo de  contraer infecciones, o la enfermedad de las encías o,  a que le puedan salir caries, debido a que son difíciles de limpiar.


Sin embargo, cabe señalar, que hay personas que no presentan síntomas, o sea, estas muelas cordales aparecen sin causarles  problema alguno, como también, existen casos de personas a las que nunca les llega a crecer estas piezas dentales.
Las muelas del juicio retenidas no necesariamente van a provocar  síntomas, pero si  se infectan, dañan otras piezas dentales u ocasionan  malestares en la boca, podría aparecer: problema en las encías (hinchazón, sangrado), cierto  impedimento  para abrir la boca, dolor mandibular con  hinchazón alrededor, entre otros síntomas.    

muela del juicio


Hay especialistas que opinan que las muelas del juicio deben extraerse tarde o temprano; en cambio hay otros, que no están de acuerdo con que siempre deben ser extraídas  porque hay casos en que al retirarlas, la salud del paciente sufre riesgos. Por ello, se recomienda  visitar al dentista periódicamente (cada 6 meses) para su control.


Está indicado extraer la muela del juicio, cuando se detecta un tumor o quiste,  cuando se presenta  más de un episodio de inflamación de las encías,  cuando hay caries o, ante la aparición de infecciones.
Cada caso requiere un tratamiento individual, pues cada paciente es único. Por eso, antes de tomar una decisión, el  dentista especialista examinará la boca del paciente, le hará una radiografía y juntos determinarán cuál es el mejor tratamiento a seguir, si se  extraerán o no las muelas del juicio y si será  necesario ingerir algún medicamento antiinflamatorio y/o antibiótico tanto antes como después de la posible cirugía dental.  Y, si  hubiera intervención,  el dentista dará las pautas a seguir, como son: tener una rigurosa higiene bucodental (principalmente, la zona donde se han extraído las muelas);  no practicar deporte alguno durante unos tres días ni tampoco deberá fumar.  Por otra parte, llevar una dieta blanda los primeros días, evitando ingerir alimentos o líquidos muy calientes, mientras no se pase el efecto de la anestesia; y, finalmente,   evitar realizar enjuagues muy intensos, dentro de las primeras 24  horas de la intervención.
Si el paciente sigue estas instrucciones, ayudará a que la herida sane en menor tiempo y de manera adecuada, y así evitar complicaciones.