Inflamación y sangrado de las encías: Cómo tratar la gingivitis

Inflamación y sangrado de las encías gingivitis



Si presentas dolor, inflamación y sangrado en las encías probablemente padezcas gingivitis. Esta es una enfermedad de origen bacteriano que se produce por la acumulación de placa alrededor de los dientes. Cuando no se remueven correctamente, este grupo de bacterias liberan toxinas que afectan la salud y el aspecto del tejido gingival. Esta es la primera etapa de una serie de afecciones que incluso afectan el hueso que soporta los dientes, por lo que es imprescindible recibir tratamiento para la gingivitis antes de que avance.

Aunque se trata de una enfermedad que necesita atención médica especializada, en casa puedes aplicar algunos procedimientos no invasivos para reducir la infección.

 

Ayuda primaria en el tratamiento para la gingivitis

 

•    Reduce el foco de bacterias

Lo más importante es reducir la acumulación de residuos en los dientes y encías para empezar el proceso de recuperación. En este caso, debes hacer una limpieza profunda distinta a la habitual, donde te asegures de remover en la medida de lo posible los grumos que se ven a simple vista y los organismos invisibles.

El enjuague de tomillo ha comprobado su efectividad en el tratamiento para la gingivitis. Esta planta tiene generosas cantidades de timol, un antiséptico utilizado en enjuagues comerciales. Si tienes una infección latente, lo mejor es cepillar los dientes con dentífrico y posteriormente limpiar toda la boca con enjuagues de infusión tibia de tomillo.

Otra forma de reducir el foco de bacterias es con una solución de sal y bicarbonato de sodio. La sal es un antibiótico natural y el bicarbonato desprende los cálculos o placa incrustada entre las encías y los dientes. Solo debes llenar un vaso con agua tibia, una cucharada de sal y media de bicarbonato. Enjuaga durante 15 minutos.

•    Controla la inflamación

La inflamación es un síntoma inherente de la gingivitis y también es el causante del dolor o sangrado que algunas personas pueden presentar. Si logras controlar la inflamación será más sencillo para ti recibir otros tratamientos pues las molestias disminuyen. 

Los masajes en las encías son muy útiles para estimular la correcta circulación sanguínea y reducir la inflamación. Lava tus manos con jabón antibacterial, y con un dedo realiza círculos cerrados y suaves a lo largo de las encías. Haz el masaje dos veces al día durante 10 minutos.

Este masaje puedes hacerlo también con aceite de clavo de olor, una opción muy efectiva para reducir la molestia gingival. El clavo de olor contiene eugenol, un compuesto que se usa en la odontología como anestésico, antiséptico y antiinflamatorio.


•    Mejora tu rutina de limpieza

Mejorar la rutina de cepillado es un paso importante en el tratamiento para la gingivitis, esto evita que la enfermedad se agrave o vuelva a aparecer.

Debes cepillar tus dientes con suavidad, pero con la suficiente presión como para retirar los grumos. El cepillo debe formar un ángulo de 45° con respecto a las encías y siempre realizar la limpieza en contrasentido del diente. La lengua y las encías también se deben masajear con las cedras.

Debes cepillas 3 veces al día tus dientes, una de ellas en la noche antes de dormir. Y puedes apoyar la limpieza con hilo dental, pero sin abusar de él debido a que puede causar irritación.

El tratamiento para la gingivitis es un trabajo en equipo. El diagnóstico y la adecuada aplicación de los procedimientos clínicos son facultad del especialista, pero también puedes contribuir en tu recuperación al mejorar tus hábitos dentales y llevar a cabo acciones que beneficien a tus encías, siempre y cuando sean compatibles con las indicaciones médicas.